POLERÓN MOTIVOS BORDADO
Lo que nos define es una elegancia con nervio: ni exhibición, ni timidez. Aquí se nota esa línea, pensada para el día a día real y para esas ocasiones en las que quieres verte tú, no un maniquí. Un volumen suave —polerón motivos bordado— que abriga sin anular el estilo; para caminar, subir escaleras, vivir. Además, suma un material que atiende a criterios más responsables sin renunciar al tacto y una proporción clara que hace fácil combinarla sin pensarlo demasiado, para que el conjunto se sienta resuelto de verdad. El bordado aparece como firma discreta, para quien disfruta el detalle cuando importa. La propuesta va en esa dirección: menos manifiesto, más presencia; menos etiqueta, más vida.
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POLERÓN MOTIVOS BORDADO
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Lo que nos define es una elegancia con nervio: ni exhibición, ni timidez. Aquí se nota esa línea, pensada para el día a día real y para esas ocasiones en las que quieres verte tú, no un maniquí. Un volumen suave —polerón motivos bordado— que abriga sin anular el estilo; para caminar, subir escaleras, vivir. Además, suma un material que atiende a criterios más responsables sin renunciar al tacto y una proporción clara que hace fácil combinarla sin pensarlo demasiado, para que el conjunto se sienta resuelto de verdad. El bordado aparece como firma discreta, para quien disfruta el detalle cuando importa. La propuesta va en esa dirección: menos manifiesto, más presencia; menos etiqueta, más vida.
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Lo que nos define es una elegancia con nervio: ni exhibición, ni timidez. Aquí se nota esa línea, pensada para el día a día real y para esas ocasiones en las que quieres verte tú, no un maniquí. Un volumen suave —polerón motivos bordado— que abriga sin anular el estilo; para caminar, subir escaleras, vivir. Además, suma un material que atiende a criterios más responsables sin renunciar al tacto y una proporción clara que hace fácil combinarla sin pensarlo demasiado, para que el conjunto se sienta resuelto de verdad. El bordado aparece como firma discreta, para quien disfruta el detalle cuando importa. La propuesta va en esa dirección: menos manifiesto, más presencia; menos etiqueta, más vida.


















